Socializar protege el cerebro: la vida social se asocia a un envejecimiento cerebral más lento
Un estudio con más de 6.000 personas mayores, publicado el 12 de agosto en la revista Alzheimer's & Dementia, encontró que quienes participan más en actividades sociales presentan mejor memoria y mejor capacidad para organizar y planificar. Se midieron actividades cotidianas como asistir a clubes o clases, ir a servicios religiosos, recibir visitas familiares, entretenerse fuera de casa y hacer voluntariado. Los investigadores señalan que mantener la vida social puede complementar los programas de envejecimiento saludable y ayudar a retrasar el deterioro cognitivo.
Leer en Infobae ↗